lunes, 19 de noviembre de 2007



¿Qué pueden aportar el feng shui y la astrología china a la relación de pareja?


El feng shui es una filosofía muy profunda e interesante. Seguramente ya conocen el símbolo del Tai Chi, que muestra a las dos fuerzas básicas del Universo, el Yin y el Yang, en perfecta armonía y equilibrio. Como todo símbolo, el Tai Chi ofrece una variedad inagotable de significados. Uno de estos es la analogía con la pareja: la complementación de los sexos opuestos. Pero hay otros más. El lado Yang (color claro) de la existencia es el ámbito de la actividad, de lo externo, de la prosperidad. En el concepto del feng shui, la prosperidad, el dinero que necesitamos, está fuera de la casa y debe ser atraído hacia ella. El lado Yin, por oposición, representa el ámbito interior de la vivienda y se vincula con las relaciones y la salud. La armonía de las relaciones y muy especialmente de la pareja se construye, pues, desde dentro hacia fuera. Ambos aspectos (armonía de las relaciones y éxito en el trabajo) se interrelacionan y se influyen mutuamente, tal como lo representa sabiamente el símbolo.A partir de este simple planteo de dos fuerzas opuestas, se desarrolla toda la filosofía china tradicional y entre ella, el feng shui. Traducido como “viento y agua”, el feng shui considera básicamente cuatro coordenadas o variables:


1) Las formas.


2) La orientación.


3) El tiempo.


4) Las personas.


Dentro de las formas se incluye todo aquello que nos influencia a través de la percepción y de los sentidos. Por ejemplo el color: los tonos como el durazno o el salmón fomentan la comunicación y la unidad, mientras que los violetas y los azules inducen una actitud introspectiva, individualista. Por lo tanto la elección de los colores de un dormitorio, por mencionar un ambiente en el cual se desarrolla buena parte de la vida en pareja, tiene crucial importancia. Asimismo, las texturas, las formas, los aromas y los sonidos afectan nuestro estado de ánimo e inducen determinadas actitudes y conductas.El significado de las orientaciones es definitivamente la característica más distintiva del feng shui, al punto tal de que, para cada uno de nosotros, existe un punto cardinal que favorece la armonía de nuestras relaciones. Orientar la cabecera de la cama o el asiento principal de una sala de estar hacia ese punto cardinal puede predisponernos positivamente al recibir un chi o energía armónicos para nosotros.Al hablar del factor tiempo y las personas, entramos en el área en la cual el feng shui y la astrología china se superponen. En efecto, las ciencias tradicionales chinas se destacan por su carácter holístico: los mismos principios que fundamentan el diseño de un edificio “feng shui” se aplican también para diagnosticar y recomendar un tratamiento a un paciente. Esto es posible gracias a la teoría del Wu Hsing: una teoría que nos dice que todo cuanto existe en la naturaleza se puede clasificar dentro de cinco tipos básicos de energía: el Fuego, la Tierra, el Metal, el Agua y la Madera. Estos cinco elementos se vinculan con las formas y con las orientaciones, pero también con el tiempo.


En resumen: hombres y mujeres, parejas, se mueven e interactúan en un ámbito de espacio-tiempo cuyas características inevitablemente las afectan. A través del feng shui y de la astrología china aprendemos a crear el mejor lugar y también a acertar con el mejor momento. Y si por alguna razón el lugar y el momento no son los óptimos, bueno, siempre existe ese factor humano impredecible, imponderable y misterioso que hace surgir, por donde menos se lo espera, el milagro del amor.




Fuente: Marcelo Viggiano

3 comentarios:

Anónimo dijo...

chicas, hola, buenisimo el blog, me parecio re interesante este articulo.
gracias por la info

Anónimo dijo...

hola. muy buen blog, nos acerca en serio a la cultura china. las felicito chicas!. este articulo esta buenisimo, voy a poner en practica todo.

Anónimo dijo...

que bueno esta esto! yo conozco chi9na y la verdad es que este blog esta buenisimo! amo su cultura. prometo entrar siempre!! me encanto